jueves, 7 de julio de 2016

Nueva Novela Guillotina en la Cuerda

Extracto de nueva novela Guillotina en la Cuerda, a terminar segundo semestre del 2016.
En proceso de creación..........de mi colección Santiago Downtown Saltos en el Tiempo

El último salto la había agotado al punto de creer enloquecer, detenida en el espacio tiempo, los ojos abiertos mirando el mismo punto de la esquina de la pared, ahí percibía la cámara no visible al ojo humano, sentía las voces de los locutores discutiendo la necesidad de filtrar ahora sus pensamientos ella no se movía, estaba cada segundo más rígida sobre su cama, boca arriba, no parpadeaba, solo movía dos de sus dedos de la mano derecha, pensaba rápidamente en clave y lo sometía a clave morse,  ellas comprenderían al otro lado de la pantalla, los rojos y los azules su descendencia dividida en dos líneas de espíritu diferente, su corazón explotaba, la sangre se abultaba en su cabeza,  su cien latía  pero no pestañaba, deseaba entregar el mensaje a sus hijas en el futuro alterno, tal vez no sus hijas sino a los hijos de los nietos de sus bisnietos ahora eran cientos, ellos entenderían lo percibía. Su cuerpo rígido, dolía, la musculatura tensa agarrotada al extremo, su cara, su rostro una lagrima diluida salaba la comisura de su boca inmóvil, pensaba que serían, como serían esos del otro lado de la cámara, allá lejos en el tiempo, en el otro lado de hoyo negro del universo absorbido en el pasado, pues esto se repetía nuevamente solo alcanzó a usar sus dedos. El detector nano-métrico del lente de contacto de uno de los vigilantes tras la cámara capturo en alta resolución  la lágrima, el código estaba completo,  la máquina en reversa la llevaría al comienzo de ese día. Retorno a negro.
La cara reflejada en el espejo,  los puntos escritos con plumón negro y rojo mostraban en su reflejo  los detalles del cuarto donde había quedado en su último retorno, estaba ahí solo miraba como si fuera en ojo de pez de la casa vieja, la de sus ancestros esa de adobe que resistía todos los terremotos como una fiel amante ante los embates de un desamor, su tatarabuelo la dejó amarrada en sucesión,  para que se mantuviera en la familia, genial el viejo del 1800, llegado de Europa España Cataluña, con grandes baúles, los que aún estaban en casa donde todo permanecía para los que vinieran en el futuro.
Ahí se sintió elevada ingrávida, al momento del terremoto del 2010, los oídos zumbaban pero respiraba,  más , estaba flotando, veía como las baldosas se movían como olas y la luna se acercaba y crecía como jamás la había visto antes, su padre estaba en el cuarto junto a su hermano de 40 años era sordomudo y autista nunca conoció colegio.
Era ese el fin, era ese el Armagedón, el apocalipsis, el final del mundo, ya no había sonido solo el movimiento violento a su alrededor y solo sentía en su piel la vibración de baja frecuencia, sus pelos erizados y el escalofrío en su columna, y el terremoto, no paraba.
Otro momento de recuerdo amigdalineo, pero estaba ahí frente al espejo intentando avanzar en su próximo movimiento rescatando su anterior segundo, que se diluía en su mente atormentada, solo disponía de 8 segundos antes de perder ese recuerdo. El espejo tenía círculos sobre los elementos que estaban en la pared, una medalla con cinta tricolor, dos posters  del cuerpo humano uno con sistema circulatorio, el otro de espaldas con los huesos del cuerpo humano.
Se esforzaba por recordar la razón de la importancia de esos círculos sobre esos elementos, dolía pensar, seguía los trazos dibujados  en el espejo. Si, eso era, rojo y azul, derecho izquierdo, recordaba otro momento, la cama estaba mirando el techo blanco de su cuarto, se dormía en sueños, creía moverse fuera de su cuerpo, se giraba quedaba con el vientre pegado a las sabanas sobre el colchón. Manejaba su respiración, era morse ellos entenderían , las cámaras no lo verían, ínfima vibración de las mantas, tendrían que estar mucho más adelantados, ganaría más tiempo, para su progenie para que avanzaran en sus mundos y se multiplicasen, pero eso ya lo había vivido, entonces era un recuerdo, otro salto a negro, frente al espejo, aparecía otro circulo uno nuevo y una espiral no entendía la espiral miraba de nuevo la pared reflejada en el espejo, su corazón latía fuerte, avanzaba en el tiempo pero se acercaban, ya tenían sensores en el cuarto, la luz, si la luz podría ayudar a saber si era día o noche al menos, las pesadas cortinas estaban cerradas pero filtraba movimiento de luz que variaba, eran los vehículos ecológicos que pasaban en la calle frente al departamento,  ¿conque frecuencia pasaban?, recordaba, eso debiese importar el sonido viaja a 340 km/s aún estamos en este universo, debo saltar a uno paralelo.
La espiral,  eso estaba conectado, pero no recordaba la razón, otro vehículo, los pájaros, si eso era, era madrugada, aún hay aves, ellas cantan a partir de las 5 de la mañana, eso era seguro. Dato duro, moverse normal eso era lo mejor volver a la cama si estaba agotada, se dormía.
Al día siguiente se levantó cerca de las doce del día, se colocó la lámina vibracional y la programó a estado de concentración 80%. Imprimió su desayuno en la vieja cafetera 3D  y luego leyó en la mesa opción noticias lo que informaba el Condado 234 respecto a temperatura y gravedad, debía ir a El viejo Valparaíso a la casona familiar frente al Templo del Congreso. Era festivo, se celebraba San Obama, canonizado el 2078, sus logros eran la unificación mundial luego de la invasión reptiliana del 2023. Algunos decían que era uno de los primeros viajeros en el tiempo.
Su lente de contacto derecho había corregido la presbicia durante la noche, 20x20 el nano-doctor sería expulsado de su sangre en un par de horas, por suerte eran biodegradables. Cada día más gente lo usaba, más bien los más viejos, pues la corrección en el  ADN era obligatoria a nivel intrauterino.
Dejó atrás San Santiago, el viaje era de 15 minutos en el tren-rail, despertó. Donde estaba ahora,  ¡cresta¡, ¡es octubre 2015!.
Su portátil junto a sus lentes, el espejo, eran las 7 de la mañana. Encendió el televisor, tomó desayuno, no estaba la cafetera 3d, el espejo, ahora tenía saltos sobre la curvas de la espiral 2, no 3 saltos, y el punto central se había convertido en un círculo al mirarse de frente coincidía con su ombligo. Pensó que tal vez esa era la clave, cuando los humanos dejarían de ser humanos por la mutación de su ADN, si eso era, ubicar al último humano que saltó en el tiempo, pero porque sería ella el ultimo humano?,  si eso era, otro recuerdo, todo comenzó en el primer mundo, luego fue esparciéndose la técnica al resto del planeta, luego ellos los guardianes de los saltos en el universo comenzaron  la cacería sobre los saltadores, todo a negro.
El holo-espectro de temperatura detecto un pensamiento prohibido, la máquina recibió la orden el código por 10 vez en menos de tres horas, aún estaban lejos de poder neutralizarla.
Avanzó el día la noche llego el día, van tres días sin ir a negro, si eso era si ganaba tiempo de su universo, era más tiempo para el futuro, la onda se ampliaría se alejaría del centro, mas universos paralelos, a negro.
El detector estaba programado a nanosegundos de pensamientos prohibidos. El ajuste de la máquina era vibracional a velocidad del pensamiento, el guardia no tenía boca su tono de piel era grisácea, era su última oportunidad de detenerla, su vida concluyo en el departamento mejorado de San Hattan, sería destinado a una capilla en las afueras de la zona agraria, de Patagonia Extendida, nivel subsuelo.
A dos pensamientos de ahí, su ración de fluido corporativo se redujo a la mitad, le eliminaron los beneficios sanitarios, no habría cauterizaciones anuales, solo recibiría beneficios locales o del mercado negro, si lo detectaban sería excomulgado y lanzado a zona agraria.
La máquina  se ajustó  a 4 pensamientos, agregaron otro filtro a los de calor cerebral que detectaba aumentos de flujos en las zonas del cerebro. Un snifer de aumento de pulsaciones cardiacas. Ajustadas a 3 , 2, 1.
La pared tenia más elementos, un circulo donde no hay nada, se acercó a la pared una aguja, con hilo, hilo rojo, más arriba otra sin hilo. Una rama de su familia había sido capturada y exterminada.
Volvió a mirarse al espejo una línea unía los círculos, recuerda, la teoría de cuerdas, todo va unido, pero así comienza la paranoia, te obsesionas con algo y todo lo encuentras relacionado entre si, todo te parece  lógico, rompe ese pensamiento.
Seguía frente al espejo, no ya no, esa música era tecno, las luces laser, al ritmo del trance, las parejas  bailaban a su alrededor, estaba cerca de la pista junto a otros que bailaban solos en las amplias escaleras de tres peldaños,  frenesí del ritmo, las bajas vibraciones se metían en su vientre, saltaba, saltaba, junto al resto, sus oídos se perforaban a cada golpe de tambor, la luces en intermitencia, la euforia la invadía, un vodka-tonic a medio consumir, y la música se intensificaba, su ritmo se metía en el cerebro, activaba endorfinas de placer. El local estaba repleto, era el Bunker de Bellavista, pero de los años 90, Vestía de riguroso negro, estaba sola. Cerraba los ojos y dejaba que su cuerpo vibrara en movimiento junto a la música repetitiva en tonos bajos y luego una nota se disparaba hasta el extasis y la complementaban otras notas bajando en una veloz espiral manteniendo un orgasmos auditivo, que la exitaba cerebralmente.
Eso era, la música era la clave , a negro.
El nuevo operador no entendía como se volvía distanciar veinte círculos del centro.
El espejo ahora tenía más círculos concéntricos, el principal era un poco más grande.
Un mes, un año, tres años, 10 años, llegó el 2002 Bellavista se llenaba de cámaras, las mascotas tenían chips subcutáneos, los alimentos  transgénicos  eran cada día más comunes, sin rotulaciones, solo te dabas cuenta que las frutas eran todas iguales según su tipo, tomates rojos por fuera verdes por dentro, duraznos sabor a pera, los choclos eran de alineados perfectos, ni una sola oruga los había intervenido.

Las teorías conspirativas, eran más radicales en la red, los grupos hablaban más de ello, ahora era más público .

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